sábado, 9 de octubre de 2010

MÁS ES MENOS

Un interesante artículo publicado estemiércoles pasado en el país viene a poner el dedo en la llaga, ¿qué ha aportadorealmente la tan cacareada llegada de las TDT? Pues sinceramente nada. Se nos prometió una manera nueva de ver la televisión y lo único novedoso es que elmando se nos queda pequeño de botones a los que apretar. Los contenidos son losmismos pero diseminados entre una amalgama de canales de los que más de dostercios de ellos ni sabemos como se llaman ni, que programación ofrecen. Se nosprometió interacividad y de momento nasti de plasti, la única interacividad que sigue imperturbable es la que te ofrece la parienta sentada a tu ladito y si leapetece, que si no ni esa. Consuminos mucha, muchísima, televisión pero nada hacambiado. Se nos dijo también que la muerte de la emisión analógica y el pasara verlo todo en digital iva a suponer un cambio radical, pero yo creo que nieso porque entre que la gente no tiene todavía televisores de última tecnología,ahora me refiero al electrodoméstico, y que si lo comparas con la alta definición (el famoso HD) lo digital sigue siendo caspilla mejorada pues el cambio tampoco aporta demasiado. Yo sigo insistiendo en que la revolución deesta industria tiene que venir de la mano de los contenidos, que lo de latecnología está genial pero hasta que no haya un cambio de contenidos, de formatos, de entretenimiento que de verdad sorprenda y aporte algo nuevo a estepanorama de encefalograma plano da igual que nos pongan las TDT que las DTD porque seguiremos viendo lo mismo y con la dificultad añadida que ahora los zapeos nos llevan varios minutos y esto a lo largo del día son horas perdidas pa na. 

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