jueves, 20 de octubre de 2011

CONFERENCIA DE PAZ


Vaya desaguisado se ha montado en el panorama patrio con esto de la conferencia de paz de Sanse. Pero claro, estamos en periodo pre electoral y cada uno tira hacia su urna conscientes de que cada punto y coma cuentan. No sé quien da más asco, si los que callan porque no quieren que el punto se lo lleven los de enfrente o los que hablan para apuntárselo ellos. Es fácil ponerse en el lado de los familiares de las víctimas que reclaman unas condiciones, las lógicas siendo la parte más afectada de toda esta sinrazón, pero lo complicado es tomar un poco de distancia para poder ver con mucha más perspectiva lo que puede significar todo esto que se presume como el final de la banda. Por supuesto que las víctimas, las mortales o las heridas, deben salir moralmente reconfortadas pero no nos olvidemos que también tenemos que contar con esas víctimas que no han muerto o han sido heridas y que han sufrido falta de libertad, de derechos, que han pasado miedo, terror, extorsiones, y de esas que incluso han tenido que salir de sus lugares de residencia y cambiar sus vidas por las amenazas y demás lindeces. Igual esta parte de víctimas sí está de acuerdo con que las cosas se hagan de otra manera, igual sí piensan que esa conferencia de paz ha sido útil y que la terminología empleada en la redación de los famosos cinco puntos no es tan determinante si el fin es el deseado por todos. Es importante no perder la visión de que este ha sido el conflicto de una banda terrorista contra todos los demás, contra todos nosotros, por eso y aunque entiendo el inmenso dolor de los que se han dejado familiares o amigos por el camino la solución definitiva tendrá que ser la que sea pero no podemos/debemos hipotecarla a ningún sentimiento particular sino al sentimiento de todos que no es otro que el de que se termine ya.

2 comentarios:

  1. Me encanta leerte todas las semanas en DGratis, pero hay días que te sales. Enhorabuena.
    Eduardo

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